28 de septiembre de 2013


Sin duda mi vida se puede identificar a un cajón lleno de papeles,desordenados, sin sentido,  palabras rotas en el silecio, rallas en mitad de la nada , sonrisas agotadas y lágrimas contenidas.  ¿Te acuerdas aquellas montañas rusas a las que a todos nos gustan subir? Pues eso es mi vida. Un mar de subidas y bajadas, un paisaje abrupto, una brisa y sol, un sol que quema. Mi vida, un volcán de sentimientos,  una lluvia de lágrimas, una sinfonía de risas y un mundo lleno de deseos. Apareciste cuando la lava del volcán pretendía arrasar todo lo que se pusiese en su camino. En cambio, tú fuiste esa persona a la que no le dió miedo. Te atreviste a luchar contra el fuego, contra gigantes con cuatro cabezas y dragones voladores... pero aún más, fuiste capaz de luchar contra todo prógnostico contra mi forma de vivir y mi negación a sentir.
 Chica asustada, pequeña entre un mundo de gigantes, fanática de las sonrisas y con pánico a mostrarla, terriblemente asustada a que la gente le haga daño, inferior, sola y con un pañuelo en los ojos. Saliste ileso de la batalla, sin un sólo rasguño. Cada batalla, como sabes, tiene sus propias consecuencias, como por ejemplo la muerte de miles de personas...¿y en cuánto a esta?Su consecuencia es que hiciste que volviese a ser feliz. Me enseñaste el valor de las risas, de las miradas perdidas, de las sonrisas tontas a las tres de la mañana, las ganas de recorrer el mundo por alguien, las ganas de gritar, besar y llorar, ganas irrevocables de beberme la vida a morro. Me hiciste apreciar los pequeños detalles, apreciar los buenos días cada mañana, escuchar esas canciones que te recuerdan a alguien tirada en la cama, los segundos sin respración debajo del agua, la sensación tan increíble que se siente cuando vas con el coche y al tener la ventanilla bajada notas la brisa en tu cara, estar en la playa tumbada por la noche mirando las estrellas... Hiciste que las pequeñas cosas cobraran sentido y tú...¿en cuánto a ti? Te negaste a entender de límites. Quizás sea por eso de que a ninguno de los dos no nos gusten mucho los números y mucho menos las ecuaciones, los límites o las formúlas. Eso no lo sé pero lo que si sé es que me hiciste amar sin entender de límites, de fronteras ni de murallas. Actúamos como dos locos adolescentes en mitad de la nada, en un camino en el que no sabemos cuál será nuestro destino pero ¿sabes qué es lo mejor?  Que los dos sabemos que ese destino será perfecto si al final estamos juntos. Porque estamos juntos en esto, en esto y en todo. ¿Sabes qué es lo que imagino a cada asegundo del día? Imagino como será despertarme en la cama y verte a tí, imagino cuando vuelva a casa y toda yo haga olor a ti, cuando las risas se queden inmortalizadas en tus besos, los susurros que articulará mi boca descendiendo el volumen del tono de la voz, imagino el gesto de tu cara cuando deslice mis dedos por tu espalda sin ningún recorrido fijo, imagino como encajaran nuestras manos y como será acariciarlas, como será morder tu labio inferior y atraparlo en mi boca...

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