13 de septiembre de 2013

#170



Quizás esto nunca lo leas, no lo sé muy bien. Quizás te preguntes:”¿entonces para qué me escribes si no vas a enseñármelo?” Pues ni yo misma lo sé. Tal vez porque muchas veces te he dicho que te iba a sorprender, día a día, que iba a hacer que tus días no fuesen iguales porque “ con la niña de los cabellos oscuros los días nunca iban a volver a ser iguales” y esa es la clave.
No soy una chica como las demás, ni mejor ni peor pero diferente. Me encantan las risas frenéticas, que me abracen por detrás y apoyen la cabeza en mi hombro, que me cuenten sus problemas, los besos en el cuello, las risas que desembocan en mi boca, los abrazos y los susurros…Pero ¿sabes qué me conquista? que alguien llegue a saber cuándo estoy bien o cuando estoy mal aunque yo diga lo contrario y tú no sólo has conseguido eso si no que también has conseguido encontrar las palabras adecuadas para hacer que me sienta mucho mejor. Esos pequeños detalles son los que me hacen feliz. Esos y tus “ te amo” en cualquier momento del día, nuestros amaneceres, nuestros planes, nuestros “te echo de menos”, tus palabras… Todo eso lo has conseguido tú, siendo tal como eres, con tus enormes perfecciones y tus casi invisibles defectos que te hacen aún ser más increíble.
Eres un chico con las cosas claras, sincero, maduro y con los pies en el suelo. Eres esa persona capaz de darlo todo sin pedir nada a cambio, de malgastar su tiempo para hacer sentir mejor a los demás, eres ese que con solo sonreír me das el motivo para luchar, eres ese que puso patas arriba mi vida, ese alguien que se convirtió en algo raro, ese capaz de hacerme sonreír mientras lloro y ese con el que me imagino una vida.
¿Recuerdas aquello de Platón? ¿Aquello de que la verdad no se capta a través de los sentidos? Pues te digo que basándonos en eso , el concepto de “nosotros” es lo más verdadero que puede existir en este mundo porque nadie puede entender nuestra historia , y quien la entienda no podrá ser capaz de entender hasta que límite lo quiero todo contigo…Pero ¿sabes qué? Que lo mejor es que no me importa, lo único que me importa es que sólo tú sepas lo que es estar hasta altas horas de la noche hablando con una persona intentando evitar que los ojos se me cierren, que sepas lo que es levantarse y correr a por el teléfono para darte los “buenos días”, querer que pase el tiempo rápido para poderte tener cada mañana entre mis brazos, soñar despierta porque los sueños de noche se hacen demasiado cortos, que el sexto sentido de tu madre le haga decirte: “te gusta mucho ese chico, ¿verdad?”… y esas cosas sé que tú y yo las entendemos y con eso me basta.

Me encantas, tú , en todos los sentidos. Me encanta saber que en menos de un año empieza nuestra vida juntos y créeme sé que va a ser la mejor vida que alguien se pueda imaginar. Nada se va a comparar con abrir los ojos y verte a ti, ir corriendo a la universidad y verte ahí con esa sonrisa que me pierde. Nada se va a comparar con nuestros besos, que por muchos que me des nunca voy a saciarme de ti.
Mira todo esto es mucho más difícil de lo que creía y te lo dije , no va a ser fácil pero sé lo que quiero y te quiero a ti. Quiero apostar y no perder, luchar hasta el final pero contigo, quiero seguir viendo tu sonrisa y que sigas dándome las ganas de continuar sólo con sonreír. Ahora bien, yo no soy una chica de revista, no tengo unas piernas de modelo ni una sonrisa de infarto…más bien soy una chica normal, del montón. Suelo ser la chica a la que le dan bastantes bajones, la chica que se suele molestar por tonterías, incluso a veces puedo parecer una niña tonta que si no consigue lo que quiere patalea pero más bien soy la chica que se preocupa por cosas que no debe y la que hasta que no consigue lo que quiere no para. Soy una impuntual, y sé que lo odias, pero me puedo pasar una tarde arreglándome y a las diez de la noche aún no estar apunto, pero desde hace unos meses suelo ser la primera en llegar cuando quedo con mis amigas (sí, al principio nadie se lo creía). Suelo ser una payasa y siempre estoy haciendo tonterías, a veces suelo ser vacilona porque simplemente me divierte y muchas veces algo chulita, sólo contigo, porque me hace gracia que me llames creída. En algunos aspectos soy bastante madura pero en otros me cuesta un montón aceptar las cosas. Suelen llamarme “piedra” porque no muestro mis sentimientos…pero contigo todo es diferente, ¿para qué mentir? En tan poco tiempo has hecho que sea capaz de contarte lo que a nadie cuento, mis problemas y mis sentimientos, has sido en la persona en la que me he apoyado para salir adelante y gracias a tu ayuda lo estoy consiguiendo. Sé que cada vez que me conoces más puede aparecer en tu cabeza:” esta chica no es


normal” y sí, no lo soy pero así soy, sin trampas ni cartón. Odio la hipocresía, las mentiras, que me oculten las cosas y enterarme de las cosas que considero importantes por otras personas. Y puede que no sea normal y quizás que esté un poco loca pero déjame decirte que cada segundo a tu lado no lo cambiaría por nada en este mundo porque no te voy a negar que a veces lo paso mal, que a veces no me dan ganas de ir a por ti, que a veces lo que más deseo en este mundo es quedarme en la cama y no salir de ella… pero me gusta lo difícil y sé que nuestra recompensa hará que nos riamos de estos días.

Sólo quiero que sepas algo. Nada ni nadie va ocupar tu lugar, nadie va hacer que sienta esta sensación de ser capaz de mover el mundo con sólo escucharte, nadie va a hacer que los días sean tan increíbles como los que paso a tu lado y sobre todo nadie va a hacer que le ame como yo te amo a ti, sin “pero”, sin límites y sin fronteras.

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