18 de junio de 2012

El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.



Dos cuerpos. Un mismo sentimiento. Miles de kilómetros entre ellos. Caricias imposibles. Sueños inalcanzables. Distancia. Dolor por no tener cerca lo que uno más quiere. Sonrisas. Por saber que en la otra punta del mundo él esta ahí esperándola. Para cumplir sus sueños. Para hacerla tan feliz como ella se merece. Para llevarla a las tantas de la madrugada por las calles con un café en la mano. Para planear esos viajes juntos legendarios. Para besarse. Descubrir nuevos amaneceres. Para amar como nunca antes. Sentir lo que nuca los mejores escritores pudieron escribir. Aprender que la espera valió la pena. Para sellar su amor. Y demostrar que su amor seguía intacto a pesar de la distancia. Y sobretodo, que su amor es cosa del destino.

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