21 de enero de 2012


El día en que apareciste en mi vida compré un baúl...Sí, de esos grandes de piel marrón...lo deje al lado de mi cama, creí que allí guardaría cada momento que pasaba contigo....Que un día cuándo tu y yo lo dejásemos, si fuese eso posible, lo abriría y sonreiría por saber que te tuve entre mis brazos...
Y así fue...guarde cada fotografía...También mi favorita, la que siempre estaba en la cómoda de mi cama...la de la playa, ¿lo recuerdas? Llevaba aquel bikini rojo que tanto te gustaba...y tu llevabas aquel bañador estampado...tus dedos se deslizaban por mi espalda, mientras pretendía tomar un poco el sol, mientras con tu deliciosa sonrisa me susurrabas divertido que no sabías porque quería un bronceado, si tal como estaba ...era preciosa...Entonces el sol golpeaba mi cara...al girar mi rostro para encontrar tu mirada...pero tu sin más, recorriste con tus labios un largo camino entre la nada en busca de mis labios, sin ni una sola palabra, sin ninguna sola mirada...Nada hacía falta en ese momento...Sentí tus labios aferrados a los míos al mismo tiempo que deslizabas tus dedos a mi cintura, mientras la acariciabas...y en ese momento uno de tus amigos se deslizo hasta mi bolso, aquel grande a conjunto con mi bikini y mientras reía nos hizo una fotografía, sin nosotros darnos cuenta.A nosotros nos daba exactamente igual el resto de la gente, en ese momento solo queríamos besarnos...Han pasado meses, y te podría describir minuciosamente cada sentimiento que me provoco ese beso y esas caricias...no se me escaparía ni un sólo detalle.
También escondí allí los pétalos de las margaritas marchitadas, que cada vez que discutíamos deshojaba para saber si de verdad me querías o en tu mente yo ya no estaba.Esos pétalos marchitados están al lado de un sobre con las anillas de las latas que contenían tu inicial, puede que sea una niñata, porque la gente normal ya no juega a ver que inicial le saldrá al caerse la anilla de las latas, pero ya sabes como soy, eso me saca una sonrisa, y sinceramente lo haré siempre.
En aquel baúl también se encuentran las camisetas que me compraste,los botes de las colonias que me decías que te gustaba como olían...Se encuentran las conversaciones impresas que mantuvimos a altas horas de la madrugada , y sí, les puse tu colonia, el perfume que olía tantas veces cuándo te abrazaba y cuándo te besaba...El que te decía lo que me encantaba y tu me callabas con esos besos eternos, que para mi se hacían cortisimos.
Allí se encuentran mis sonrisas, mis llantos, mis preocupaciones, mis decisiones...mis anhelos.Pero hoy no te mentiré.El día que despareciste de mi vida, pensé que ahogaría mi pena en un par de copas, dejé el baúl en aquel armario para nadie visible en mi casa, ese en el que nunca miro.Pensé que así nunca te volvería a recordar, nunca volvería a mirarte sabiendo que mi cuerpo reaccionaba a cada mirada tuya.Han pasado los meses, y como me temía...no he sido capaz de acercarme a aquel armario...No he sido tan valiente como para enfrentarme a la realidad...no he podido abrir aquel baúl ni he podido salir a la calle sin intentar evitarte...no he sido lo suficientemente valiente como para mirarte y saber si alguien te besa como lo hacía yo.No soy lo suficiente valiente para darme cuenta de que esto se terminó.

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